Nuestra Fundadora
Nellys Palomo Sánchez. Enero 23 de 1956 – Junio 9 de 2009
Mujer luchadora y tejedora de puentes, que vivió siempre en la búsqueda de la autonomía de las mujeres y de sus pueblos, esa fue Nellys Palomo, colombiana radicada en México desde hacía más de 25 años, a lo largo de los cuales desarrolló un extenso trabajo al interior del movimiento feminista, del movimiento amplio de mujeres y del movimiento indígena.
Nellys nació en Cartagena, Colombia el 23 de enero de 1956. Hija de Fernanda Sánchez, una mujer que sólo estudió hasta tercero de primaria y salió de su casa huyendo a los 12 años. A pesar de ello, “La Paloma” como la conocían en el mercado de Bazurto donde trabajó durante años vendiendo banano, sacó a todas sus hijas profesionales y estaba profundamente orgullosa de lo que cada una, incluyendo “Nellyto”, como le decía, había logrado. Su padre era Francisco Palomo, un marinero capitán de un barco quien le enseñó el lado amoroso y de donde le venía ese afán de trabajar por la reconciliación con los varones. Entre el viento de la Paloma y el fluir del marinero, era imposible no tomar vuelo como lo hizo.
La tercera entre cinco mujeres, se empeñó desde joven en mostrar que hombres y mujeres valemos por igual. Fue así como entró a la carrera de ingeniería civil en una época donde muy pocas mujeres lo intentaban. En medio de las constantes burlas y presiones de sus compañeros, no sólo terminó la carrera sino que además se convirtió en una destacada dirigente del movimiento estudiantil e inició su época de militancia en la izquierda.
Como posteriormente lo haría en México en el movimiento urbano popular, Nellys acompañó los procesos de construcción de barrios populares de invasión en Cartagena, para cientos de personas que no tenían derecho a una vivienda digna y que habían sido expulsadas de sus regiones. Cuando la asamblea de vecinos propuso darle su nombre a la colonia; ella, con la ausencia de protagonismo que la caracterizaba, se opuso a esta iniciativa y promovió que llevara el nombre de la primera mujer colombiana feminista y socialista: María Cano. Hoy el “María Cano” es uno de los barrios más grandes de la ciudad.
En esa época de persecución a la izquierda en Colombia, donde operaba el estatuto de seguridad antiterrorista, no tardaron en pasar la cuenta de cobro, asesinando a varios de los dirigentes del PRT, del cual hacía parte. Fue esa la razón por la cual llegó a México, donde de inmediato se vinculó al trabajo en colonias populares en el DF, en el movimiento feminista, posteriormente en el Movimiento Urbano Popular después del sismo del 85 y luego en el movimiento indígena y particularmente en la lucha por el reconocimiento a los derechos de las mujeres indígenas donde enfocó buena parte de sus energías los últimos 15 años.
Nellys falleció el 9 de junio de 2009, víctima de un accidente casero pero, como ella misma solía decir de la muerte: no falleció; sólo regresó con sus ancestras, bisabuelas y abuelas, mujeres negras e indígenas que pulularon su infancia y que en la cotidianidad de la comunidad le enseñaron la dignidad, el orgullo de sus raíces y el valor de ser mujer.
Así era la fundadora y coordinadora de la organización Kinal Antzetik, que significa en lengua tzeltal “Tierra de Mujeres”; organización sin fines de lucro formada en diciembre de 1991 y constituida legalmente en 1995, que nace a partir de la asesoría a la cooperativa de mujeres artesanas J’Pas Joloviletik (las que hacen tejidos, en lengua tzotzil), la cual se inicia en el año de 1991. Dicho espacio dio posteriormente origen a la cooperativa Jolom Mayaetik (Tejedoras Mayas, en lengua tzotzil), a quienes desde Kinal, acompañamos durante varios años.
Así la entrañable amiga y acompañante de la lucha de las mujeres indígenas dentro del EZLN fue coordinadora editorial, junto con Sara Lovera, del célebre libro “Las Alzadas”, sobre la participación de las mujeres en el levantamiento zapatista de 1994.
En ese contexto de lucha por visibilizar el lugar de los pueblos indígenas en el país y de las mujeres indígenas al interior del propio movimiento, se dio a la tarea, de construir un movimiento de mujeres indígenas que reivindicara también sus demandas de género. Así, junto con un grupo de destacadas dirigentes indígenas de varios estados, fundaron en 1997 la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas de México y se insertaron como parte del Enlace Continental de Mujeres Indígenas.
La contribución de Nellys, psicoterapeuta humanista, es muy destacada en el movimiento feminista y del movimiento amplio de mujeres, especialmente entre las mujeres indígenas, tanto de México, como en América Latina. Su última participación sobre esta materia la realizó durante el XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe celebrado en la Ciudad de México en marzo de este año
Viajera permanente, organizando y asistiendo a talleres, conferencias, cursos, vivía entre Chiapas y la Ciudad de México, en lo que se trasladaba al estado de Guerrero, a Oaxaca, Yucatán, Baja California, Sonora, Veracruz o cualquier otra zona de México o América Latina.
Nellys acompañó en muchos procesos a las mujeres indígenas de México, para exigir un sistema de salud eficiente, denunciando la mortalidad materna en comunidades indígenas de Chiapas, Oaxaca y Guerrero, realizando campañas de buen trato de las y los prestadores de salud, apoyando a las indígenas promotoras de salud, negociando y a veces confrontando a las autoridades para que las mujeres tuvieran acceso a la salud.
Nellys Palomo también formó parte de la generación fundadora y de la dirección política del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) en México, su contribución, influencia y presencia en el desarrollo del pensamiento feminista fue fundamental en dicho partido al nivel del Comité Central, de las diversas comisiones de trabajo feminista y escuelas de cuadros.
En el tuvo como candidata presidencial en dos ocasiones a la profesora Rosario Ibarra de Piedra destacada luchadora social quien actualmente es senadora por el Partido del Trabajo (PT) y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos dentro del senado de la república, y con quién Nellys también suscribió el pronunciamiento de las feministas socialistas.
Su contribución intelectual es muy destacada, pues escribió múltiples textos, varios de ellos sin firma por ser publicaciones a nombre de Kinal Antzetik. En el número más reciente de Cuadernos Feministas, con motivo del Encuentro Feminista Latinoamericano, publicó otro de sus artículos. Fue directora de la revista “Desde los 4 Puntos” fundada en 1997; así como integrante del Consejo Editorial de: “Cuadernos Feministas”, publicación que dirige Josefina Chávez, desde hace más de 12 años. Tiene varias publicaciones sobre diversos temas relacionados con las luchas de las mujeres y el movimiento indígena. Desde hacía varios años se desempeñaba como docente y parte del comité de selección de becas para estudiantes indígenas en el programa México Nación Multicultural de la Universidad Nacional Autónoma de México, y fue ponente en múltiples espacios académicos a nivel nacional e internacional.
Como psicoterapeuta, fue integrante fundadora de “Corazonar”, organización que desde hace tres años busca abrir espacios hacia la Reconciliación y la Cultura del Buentrato. Desde el corazón y la razón, donde todas las voces sean escuchadas. Coordinó e impartió distintas formaciones y diplomados en torno a Bioenergética, Constelaciones Familiares y trabajo de crisis y cambio. Participaba en una red de apoyo psicosocial en Centroamérica, misma que estaba en vías de convertirse en el “Instituto Internacional Serendipity”. En los últimos años, coordinó distintos eventos como “Diálogo de Saberes” en Chiapas y recientemente formaciones con el Centro de Terapias Alternativas.
Fue impulsora de las constelaciones familiares en México y estaba formando equipos de terapeutas en Centroamérica y Colombia. Desde los planteamientos de transformación de conflictos y cultura de buen trato, desarrolló varios procesos de capacitación y acompañamiento para personal de diversos Institutos de las Mujeres, para jueces cívicos y más recientemente policías del Distrito Federal desde una cultura de derechos y promoción de la ciudadanía.
Fue asesora de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas a quien acompañaba en el proceso de construcción de las Casas de la Mujer Indígena mismas que son integradas por mujeres indígenas quienes desde una perspectiva de autonomía y compromiso con las mujeres, promueven, capacitan y atienden problemáticas de salud sexual y reproductiva y prevención de violencia de género en zonas indígenas. Insistió en la necesidad de abrir estas casas también en el norte del país, atendiendo a las problemáticas de las mujeres indígenas originarias de estos estados pero también de las migrantes. Eso la llevó a acompañar el proceso de construcción de la casa de la Mujer en San Quintín, Baja California y a proponer la necesidad de una casa en Sonora. Asesoró los procesos de formación de la casa pionera de Ometepec, Guerrero en 2004, a construir junto con otras compañeras el modelo para la instalación de las casas de la Mujer y a asesorar en la formación de las casas 2008 y 2009, especialmente en Sihó, Yucatán, en Zongolica, Veracruz, y por supuesto en Etchojoa, Sonora donde dejó sentada las condiciones para que este sueño de una casa de la Mujer Mayo hoy pudiera hacerse realidad.
Se definía a ella misma como “Madre por convicción de un hombre de 19 años, y una mujer de izquierda porque el corazón está a la izquierda de nuestro cuerpo”. Desde lo familiar se caracterizó por su amor a la familia, su carisma, su liderazgo, era la persona que organizaba actividades, les ponía el toque de alegría, de humor, su risa hablaba de su alegría por la vida pero también la usaba para manifestar escepticismo frente a algún comentario.
Muy abnegado por sus padres y por toda la familia, conciliadora en todo situación y siempre preocupada por enseñar pero con una simpleza abismante. Amante de la informalidad en todos los aspectos familiares; en las fiestas, en las reuniones, en los eventos de familia su presentación personal no era su mayor preocupación, pero no perdía ocasión para disfrutar la música, principalmente la salsa, ritmo en el cual era experta bailarina. Muy amable y cordial con los vecinos, aglutinadora de la familia. Disfrutaba mucho sus sobrinos y sobrinos nietos. A los niños de la familia, le gustaba exponerlo a experiencias que potencializaban la capacidad de cada uno de ellos.
Siempre estaba enseñando con su testimonio a vivir cada momento encontrando así esos instantes de felicidad. Al preguntar a su hijo que destacaría de ella en un evento como la inauguración de la casa contestó: “diría que le enseñaba a reír a todo el mundo, a tomarse la vida con un mejor humor”. Eso es lo verdaderamente importante de la vida y lo que Nellys enseñaba en cada momento, incluso en las peores circunstancias.
Terminamos esta reseña con las palabras de la propia Nellys expresada en un evento en Centroamérica:
“Mi mayor motivación ha sido mi propio camino realizado al ir integrando en mi vida mi ser social, armonizando mis relaciones familiares, laborales y mi reconciliación con los otros que son diferentes a mi. Lo único que me guía hacia adelante es el siguiente camino, al andar masajeo la tierra y la honro. Cada paso que doy se que puedo seguir avanzando hacia el siguiente cuando tengo colectivo, comunidad. Ahora se que tengo que dar mis pasos con la firmeza del león, la elegancia del tigre y la dinidad de una cacica zenu. Cuando doy el paso siento que todas las generaciones de mis ancestros se mueven conmigo.
Quiero terminar diciendo que mi honra y mi congratulación para las mujeres y hombres jóvenes, las indígenas, las feministas, las académicas, las de la lucha por la liberación de las mujeres, para las que curan y sanan de espanto, de miedo y mal de amores, a las parteras, las médicas tradicionales, las sanadoras, las hierberas, las terapeutas, las de la policía que desde su lugar siguen buscando nuevas formas de generar confianza hacia la comunidad. Todas y cada una de ellas y ellos que hacen un aporte valioso en sus comunidades, familias, permitiendo asi que tengamos un país diferente y que desde su quehacer buscan sanar.
Las que me preceden, las que me reconfortan, me vitalizan y me hacen seguir creyendo en una nueva vida para nosotras como mujeres ya que en las miradas de cada una de ellas, de las Martas, de las Marias, veo destello de luces de arcoíris y esperanza de que otro mundo es posible”.
Nellys Palomo. Managua, Nicaragua, sept 30 de 2007
